Uncategorized

6 errores comunes que comenten todas las madres primerizas

madres primerizas

Nadie tiene la fórmula secreta para criar a un niño, sino que la maternidad es algo que se aprende con la práctica sobre la marcha. Ser madre es un aprendizaje diario a prueba y error y es ahí cuando comprendes el dicho “de los errores se aprende”.

Con la llegada de nuestro primer hijo nuestra vida cambia por completo, y ser madre primeriza es más complicado de lo que muchos creen. Independientemente de ello, lo importante es estar dispuesta a aprender e informarte lo suficiente.

Es por ello que hoy hemos recopilado una serie de errores que son los más frecuentes en una madre primeriza. Si ya eres madre, seguramente te sentirás identificada con más de uno de ellos:

Comparar a tu bebé con otro

Comparar a tu bebé con otro niño es algo que hacen la mayoría de las madres primerizas, sobre todo, aquello que tiene que ver con el progreso y el desarrollo de tu hijo. No hay nada más equivocado que usar a otro pequeño de su misma edad como referencia.

Es importante que tengamos en cuenta que cada niño es único y que su desarrollo tanto físico como cognitivo, también lo son.

Hacer caso a todo lo que te digan los demás

Es completamente normal que recurras a tus padres o algún amigo que ya haya tenido un hijo para pedirle algún consejo. Cuando lo hacemos con nuestros padres, debemos tener presente que los tiempos cambian y lo que hace 30 años se consideraba sano o ideal para los bebés ya no se recomienda.

Lo mejor en estos casos es escuchar los consejos de un médico pediatra pues son las personas que tienen más conocimientos sorbe lo que es adecuado o no para tu hijo. No deberíamos desconfiar de sus recomendaciones ni sustituirlas por otras.

No descansar lo suficiente

Se calcula que las madres primerizas pierden entre 400 y 750 horas de sueño durante el primer año de vida de su hijo. Los primeros 12 meses son bastante agotadores, pero se trata de poder disfrutar de esta nueva experiencia. No está mal que aceptes la ayuda de alguien más, ya que hacer todo tu sola será bastante agotador.

Es completamente normal que desaproveches las horas de sueño de tu bebé para tu propio descanso. Seguramente, quieras aprovechar este tiempo para poder hacer todo lo que no pudiste mientras estabas cuidándolo como, por ejemplo, limpiar la casa, preparar la comida, o demás cosas pendientes.

Lo mejor es que puedas aprovechar que tu bebé está durmiendo para descansar tú también. De lo contrario, no tendrás la energía ni la paciencia suficiente para poder dedicarle tiempo a tu hijo cuando despierte.

Olivarte de ti misma y de tu pareja

Otro de los errores más comunes que suelen cometer toda las madres y los padres, no solo los primerizos. Lo mejor es encontrar un balance y no darle más prioridad a una u otra cosa. Cuidar a tu hijo es importante, pero también lo es dedicarse un tiempo para uno mismo y para la pareja.

Aprovecha esos momentos que tienes libre para poder estar haciendo lo que te gusta en compañía de tu pareja. Los instantes de intimidad son sumamente importante si no quieres terminar destruyendo tu familia o que tu relación termine en un divorcio.

Despertarlo para comer

No es necesario que despiertes a tu hijo para darle de comer, ya que ellos se despiertan solos cuando sienten hambre, algo que generalmente hacen cada dos o tres horas. Deja que duerma cuando tenga sueño y que coma cuando tenga hambre.

Esterilizar excesivamente todo

Si bien es cierto que es importante que los objetos de tu bebé estén siempre limpios, no es necesario llevar las cosas al extremo. Vale la pena tener en cuenta que un pequeño número de bacterias son necesarias para el desarrollo del sistema inmune y las defensas de tu hijo.

Siguiendo lo de abrigar excesivamente a tu hijo, cuando nos obsesionamos con la limpieza y la esterilización de todo lo que esté a su alcance estamos sobreprotegiéndolo. Como consecuencia, su cuerpo genera un sistema inmune “vago” que solo hará que no esté preparado para soportar una enfermedad.

Solo se recomienda esterilizar todos los objetos de tu bebé durante los primeros tres meses o cuando nacen prematuros. Cuida a tu bebé sin exagerar y trata de disfrutar del proceso, no de sufrirlo.

Comment here