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A sus 89 años le deja su herencia a su empleada: “La quiero como a una hija”

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La familia no es solo aquella la que nos une por un lazo de sangre, sino que también podemos construirla con las personas que tenemos cerca, que amamos y que nos quieren. Cuando nos hace falta ese cariño, podemos encontrarlo en los amigos o personas que nos rodean, como es el caso de este hombre.

Juan Moreira, es un hombre oriundo de Coronel Moldes, Córdoba (Argentina), que a sus 89 años enviudó. A pesar de haber estado casado por décadas, con su esposa nunca tuvieron hijos. No obstante, se rodeó de otras personas y formó un lazo inquebrantable.

“Extraño mucho a mi esposa, fuimos muy felices. Disfrutamos bien, salíamos a cenar, nos íbamos todos los años de vacaciones, no le pedimos nada a nadie, ni me jubilé, ni nada” Fue así, como decidió confiar su herencia total a Deolinda Alfonso, una mujer que trabajó a su lado por más de 40 años. Ella, siempre había formado parte de su familia, tanto que Juan como su esposa llegaron a tratarla como si fuese su verdadera hija.

Deolinda había trabajado en la casa de los Moreira desde que era solo una niña de 12 años para poder pagar sus estudios y los de sus 7 hermanos. Cuando comenzó no sabía hacer nada, pero nunca se dio por vencida. Al principio realizaba las tareas de una empleada doméstica.

“Soy de una familia muy humilde, de muchos hermanos. No podíamos estudiar, así que me mandaron a trabajar. Cuando me preguntaron qué sabía hacer, les dije que, de todo, pero en realidad no sabía hacer casi nada. Así que todo lo que sé y quien soy se los debo a ellos” Como Juan y su esposa no tuvieron hijos, rápidamente, Deolinda se terminó convirtiendo en una persona muy cercana. Tanto es así que hasta la llevaban de vacaciones, algo que nunca ella había hecho. Incluso le han festejado su cumpleaños en reiteradas oportunidades y gracias a ellos, tuvo una fiesta de 15 años inolvidable.

Actualmente, Deolinda tiene 50 años y Juan 89; debido a su avanzada edad, decidió tomar la decisión de abandonar su puesto de dueño y dárselo a alguien más, alguien que fuera capaz para el puesto, pero sobre todo alguien de confianza y ¿Quién mejor que Deolinda para este puesto?

“Después de 64 años, he cambiado la firma. Esta decisión la habíamos tomado con mi esposa y con Deolinda, quien hace 40 años trabaja acá. Mi salud no me permite estar más frente a la firma, pero todo seguirá igual, la atención continúa como antes, y cada vez mejor.”

Actualmente, Deolinda tiene dos hijos y tres nietos, mientras que Juan solo la tuvo a ella, a quien consideró siempre parte de su familia. Hace tres años, el hombre perdió a su esposa y ahora ha decidido jubilarse y cuidar de sí mismo.

La empresa de neumáticos de Juan Moreira funciona desde hace más de 60 años y ahora Juan le ha dejado su legado a la quien cree es la correcta. “Gracias a Dios, que me iluminó a alguien que cuidará del negocio y lo mantendrá como yo.”

Deolinda sabe perfectamente lo que es no tener nada, pues desde pequeña tuvo que comenzar a trabajar para poder pagar sus estudios y tener un plato de comida en su mesa.

Ahora que Juan le ha heredado su empresa, tendrá una gran oportunidad para brindarle a los suyos un futuro prometedor.

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