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Abuelito se hace cargo de sus seis nietos luego de que sus padres los abandonaran

Desafortunadamente, cada vez escuchamos más sobre padres jóvenes que abandonan a sus hijos. Un poco por el acceso a la tecnología y a la rapidez con la que viaja la información y un poco porque se ha comenzado más a hablar sobre algunos temas.

Quizás en el pasado también había padres que abandonaban a sus hijos, pero por la vergüenza familiar que esto generaba, eran los abuelos quienes se hacían cargo de sus nietos. De esta manera, permanecían un poco más en la sombra y eran temas de los que poco se hablaban.

No obstante, no podemos negar que el número de niños abandonados, ha comenzado a crecer desde los últimos años. Muchos padres deciden dejar a sus hijos a la deriva, sin ningún tipo de remordimiento. En algunos casos, saben perfectamente el que otros miembros de su familia no se quedarán de brazos cruzados y cumplirán el rol de padres para estos pequeños que quedan huérfanos.

Tal es el caso de este abuelito que tuvo que hacerse cargo de sus nietos, luego de que su mamá los abandonara. El hombre de 57 años vela por el bienestar de los pequeños y se hace cargo de todo lo que ellos necesitan.

Se trata de Alfredo Suárez, quien tiene a su cargo cuatro niñas y dos niños, quienes se mantienen gracias al trabajo que el hombre desempeña. El abuelito trabaja como lustrabotas en las calles de Fusagasugá.

“Mi hija los fue abandonado poco a poco a medida que iba pasando el tiempo y ella se quedaba sin recursos económicos. Yo no pude ver como crecían en las calles, sin algo que comer y por eso los traje conmigo. Mi hija vivía con el papá de los niños y quien primero los dejó fue él. Fue allí cuando ella se dio cuenta de que no podía mantenerlos.”

La rutina de esta numerosa familia es algo complicada y comienza antes del amanecer. Todos los días el hombre se levanta temprano, les prepara el desayuno con los pocos alimentos que tenga y luego los niños parten rumbo al colegio. Los días de lluvia se vuelven complicados, ya que todo lo que pueden cocinar lo hacen en un fogón improvisado.

“En varias ocasiones han ido al colegio sin desayunar porque cuando me tocaba prender el fogón de leña todo estaba tan mojado que era imposible hacerlo y ese es nuestro único medio para cocinar lo poco que tenemos.”

Por las noches, los días de lluvia también son un problema y la familia no puede descansar. Las fuertes tormentas y los vientos se llevan el techo de su ranchito. Como consecuencia, toda el agua les moja las pocas cosas que tienen.

Luego de una larga jornada afuera de su casa lustrando botas, el hombre regresa a su hogar. Alfredo asegura que este es el momento más feliz del día porque recibe el amor y el cariño de sus 6 nietos.

“Cuando ellos me piden algo de comida y sé que no tengo nada que ofrecerles lo único que hago es llorar. Lloro de tristeza y frustración porque yo quisiera poder brindarles una mejor vida, pero no sé que más hacer. Ya estoy mayor y con muchos problemas de salud como para conseguir un bien trabajo.”

De un día para el otro el hombre paso de ser el abuelo de sus 6 pequeños nietos a ser padre, madre y hasta profesor. Alfredo, además de trabajar para poder mantener a los pequeños, también se hace un tiempo para ayudarlos con sus tareas.

“Mi abuelo todas las noches se sienta con nosotros y nos ayuda a hacer nuestras tareas. Nos hace el almuerzo y siempre trata de cuidarnos. Él siempre se esfuerza por vernos felices.”

La historia de este hombre se volvió viral gracias a la ayuda de los policías de la localidad, quienes son sus mayores clientes. Ellos iniciaron una campaña para poder ayudar a Alfredo y a sus nietos.

“Esta campaña es por Don Alfredo y sus seis nietos. Esperamos que toda Colombia se solidarice y nos ayude a recaudar los fondos suficientes para ayudar a esta familia porque los buenos somos más. Nosotros hacemos esto porque nos hace del corazón, cada uno de nosotros es testigo del increíble esfuerzo que día a día este hombre hace por el cuidado y el bienestar de sus nietos.”

Luis Rosero, integrante del cuerpo de prevención de la Policía de Fusagasugá agregó que esto lo hacen de corazón y que él es padre, por lo que sabe perfectamente el esfuerzo que Alfredo hace por sus nietos. Al igual que el abuelito, también debe salir a trabajar todos los días para poder llevar el sustento a su casa.

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