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Britney Spears celebra su tercer matrimonio y sus padres no fueron invitados

Luego de 13 largos años de una pésima relación con su familia, Britney Spears pudo declararse libre legalmente de su padre. La cantante había estado bajo la tutela de su progenitor y en la relación que mantenían, ella no podía tomar ninguna decisión sobre su vida personal o profesional.

De hecho, en una oportunidad Britney aseguró que su padre no le permitía retirarse el implante intrauterino (DIU) que utilizaba como anticonceptivos o tener hijos. Recién a sus 40 años, pudo dar el siguiente paso en su vida junto a su pareja Sam Asghari, el preparador físico de origen iraní con el que se comprometió en septiembre del año pasado.

La pareja ha tenido una relación bastante abierta con los medios de comunicación y en más de una oportunidad han compartido algunos detalles de su intimidad. En las redes sociales también han compartido con sus seguidores los detalles de la boda y demás momentos especiales.

El pasado 9 de junio Britney y Sam dieron se unieron en matrimonio y lo celebraron un evento intimo en el que solo fueron invitados 100 personas. Entre ellos, estuvieron presentes grades celebridades como Madonna, Selena Gómez, Donnatella Versace, Paris Hilton, Drew Barrymore y demás amigas de la cantante.

Lo que a muchos llamó la atención es que los familiares de Britney no estuvieron presentes en la boda. Ni su madre, ni su padre ni su hermana menor Jaime Lynn. Tampoco estuvieron presentes sus hijos adolescentes: Sean Preston y Jayden, hijos de su matrimonio con Kevin Ferline.

No obstante, sus hijos le mandaron los mejores deseos a la feliz pareja y lamentaron su ausencia, sin que trascendiera el motivo. El único integrante de la familia Spears que estuvo presente fue su hermano Bryan.

A principios del 2016, Britney había iniciado su relación con Sam y en abril del mismo año, anunció que estaba embarazada. Sin embargo, a los pocos meses sufrió un aborto espontaneo, por lo que sus deseos de ser madre quedaron de lado.

Luego de varios meses, la pareja decidió dar el siguiente paso y unirse en matrimonio, el primero para el iraní de 28 años y el tercero para la cantante. A la ceremonia solo se limitaron a invitar a las personas que ellos creyeron que debían estar allí acompañándolos.

Sin embargo, uno de los que sorprendió a todos haciéndose presente en la boda fue su ex pareja Jason Alexander, quien logró acceder unas horas antes de que iniciara la celebración. El hombre consiguió saltar los dispositivos de seguridad para grabar los preparativos que se estaban llevando a cabo y lo consiguió.

A través de un directo en Instagram, Jason hizo un recorrido por los pasillos de la mansión preguntado por Britney. El equipo de seguridad no tardó en ir por el para frenar la transmisión en vivo y sacarlo afuera de la mansión. Mientras los guardias lo sacaban, el gritaba: “Britney Spears me invitó aquí. Ella es mi primera mujer, mi única mujer. Soy su primer marido y estoy aquí para arruinar la boda.”

Luego de que los guardias lograron sacarlo de la mansión donde se llevaría a cabo la boda, fue arrestado y detenido por invasión a la privacidad.

Recordemos que el historial de la familia de la cantante es bastante negativo, por lo que en realidad nadie, excepto su hermano, fue invitado a la celebración de su casamiento. Desde que se dio a conocer que Britney por fin era libre de tomar sus propias decisiones se ha mantenido alejada de sus padres y de su hermana.

Si bien es cierto que los padres de la cantante han influido sobre las decisiones de su carrera personal y profesional, con su hermana el problema es otro. Según Britney, Jaime Lynn se ha aprovechado de su fama y de su dinero. De hecho, desde hace algunos meses ya no se las ve más juntas.

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