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¿Cómo puedo ayudar a mi hij@ a ser más feliz?

feliz

Todas las mamás queremos que nuestros hijos sean felices. Fomentar el optimismo en ellos puede ayudarlos a alcanzar mayor bienestar. Por eso en este artículo te daremos algunas alertas y tips para que puedas acompañarlos en este camino.

Muchas veces asociamos el optimismo con decir frases positivas o tener imágenes de victoria o éxito, pero el concepto real de optimismo, desde la Psicología Positiva, hace referencia al modo en cómo uno piensa en las causas de las cosas que nos ocurren.

Todas las personas poseemos hábitos relativos al pensar sobre las causas de las cosas que nos pasan en el día a día, este es un rasgo personal que se denomina estilo explicativo. El estilo explicativo se desarrolla en la infancia, y si como madres o padres no estamos atentos y no intervenimos frente a algunas señales, este estilo puede transformarse en patrones de pensamiento que acompañaran a nuestros hijos y les restará bienestar.

Existen tres dimensiones que nuestro hijo utiliza siempre para explicar porque le ocurre un determinado acontecimiento: la duración, el alcance y la personalización.

“NUNCA PODRÉ HACER AMIGOS EN MI NUEVO COLEGIO”

Los niños que presentan un mayor riesgo de sufrir depresión creen que las causas de los malos acontecimientos que les ocurren son permanentes, es decir, que su duración se extenderá para siempre. Por ejemplo: “nunca podré hacer amigos en mi nuevo colegio” o “nunca aprenderé a ser un buen jugador de futbol”.

¿QUÉ HACER?

En el caso de que detectes que tu hijo se da este tipo de explicaciones, puedes ayudarlo a reflexionar y entrenar un estilo más optimista, haciéndole entender que cuando enfrentamos un problema, en algún momento éste se resolverá y volverá nuevamente a sentirse bien. La clave es ayudarlos a reemplazar estos pensamientos por otros más adecuados, como, por ejemplo: “se necesita tiempo para encontrar buenos amigos cuando uno se cambia de colegio”. “luego de un tiempo de entrenar, seré un mejor jugador de futbol”, de esta forma podrás ayudarlo a ver las
cosas de forma más positiva.

“SOY UN FRACASO EN TODO”

Por otra parte, si detectas que tu hi@ al explicar algún fracaso o dificultad, lo hace desde un punto de vista global, es decir, si por ejemplo se saca una mala nota o calificación en matemáticas se dice: “soy un fracaso en todo” es una señal para que lo ayudes. Lo que está pasando es que, frente a una dificultad específica, tu hijo se está dando explicaciones generales y en este caso se considera un fracaso en todo.

¿QUÉ HACER?

Si detectas esto, puedes entrenar a tu hijo, ayudándolo a delimitar los problemas de forma más nítida, reemplazando estas explicaciones por otras más funcionales, como, por ejemplo: “me fue mal en matemáticas, pero soy bueno en artes y deporte”. Si detectas que tu hijo generaliza sus problemas, puedes ayudarlo haciéndole ver que, si bien puede presentar algunas dificultades en algunas áreas o ámbitos, estos son problemas específicos y no globales.

“NO ME RESULTA, PORQUE SOY UN TONT@”

La tercera dimensión se relaciona con la responsabilidad de ciertos hechos. Si ves que tu hijo frente a los malos acontecimientos tiende a culparse a sí mismo y a decirse “esto no ha resultado porque soy un tonto”, “no le caigo bien a nadie por como soy”, estamos frente a un niño que está dándose explicaciones pesimistas.

¿QUÉ HACER?

Frente a un determinado problema, los niños pueden culparse a sí mismos o a las circunstancias. Su autoestima dependerá de ello. Los niños que se culpan a sí mismos cuando fracasan poseen una autoestima más baja, se sienten culpables y avergonzados. En cambio, los que logran ver que no solo el error está en ellos, más bien en las circunstancias, se sienten mejor consigo mismos.

Esto no se trata de que evadan la responsabilidad, sino a enseñarles a verse a sí mismos adecuadamente, de modo que asuman la responsabilidad cuando corresponda y traten de modificar su conducta y por otra parte, se despreocupen cuando no lo sean y puedan continuar en su desafío. Cómo pudiste darte cuenta, para entrenar el optimismo debes estar muy atenta a las explicaciones que se da tu hijo frente a los problemas, esto será clave para que puedas ayudarlo y puedan cultivar un estilo de pensamiento alejado del pesimismo.

Carolina Pichuante A.
Psicóloga

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