ConsejosNiños

Consejos para lidiar con las rabietas de niños de 4 años

rabietas

Es normal que los niños hagan rabietas, especialmente cuando no consiguen lo que quieren. Pero es importante que ante esta situación te pongas firme y puedas plantarle cara de la mejor manera posible.

Recuerda que eres el adulto, eres su madre o padre y al final del día es tu pequeño quien, además, te tiene como ejemplo a seguir. Por lo que deberías tener mucha precaución con tu forma de actuar en esta clase de situaciones.

 

Es por eso que te quiero dejar unos cuantos consejos para poder lidiar con las rabietas de tu hijo de 4 años.

 

Cómo tratar con un niño de 4 años

Calma: Es fundamental que estés calmado, recuerda que eres el adulto aquí. Además, eres el responsable de establecer hábitos saludables a tus hijos y eso se hace con el ejemplo. Debes demostrar que no hace falta volverse “loco” ni perder la compostura en ningún momento, que no aprenda eso de ti.

 

Diálogo: Es importante, luego de que el pequeño se ha calmado, intentar comunicarse con él y hablar de lo ocurrido ¿Qué fue lo que lo llevó a reaccionar de esa forma? Intenta escucharlo y logren llegar a una solución.

 

Evita los gritos: No hace falta gritar, no hace falta que hagas lo mismo que tu bebé. Intenta que se calme por otros medios o dependiendo de la situación, prueba ignorarlo un poco, cuando se calme vuelve a intentar hablar con él y si repite las rabietas, ignora nuevamente.

Terminará entendiendo que mientras más rabietas hagas, más ignorado puede ser y no conseguirá lo que quiera a menos que lo hable contigo.

 

No ceder: Muchas madres deciden darles a sus hijos lo que quieren con tal que se calmen, algo que es totalmente perjudicial a mediano y largo plazo y es que tu hijo entiende que, haciendo rabietas, gritando y llorando consigue lo que quiere ¿Crees que dejara de hacerlo algún día?

 

Amor y afecto: Es fundamental que, a pesar de ponerte firme con tu bebé, tienes que demostrar el amor que tienes por él. Por eso es que es tan importante la comunicación y que una vez esté calmado, escuches lo que tiene para decir y ambos puedan descubrir qué fue lo que ocurrió.

 

Firme: Cuando vas a lidiar con una rabieta, no solo no debes perder la compostura, sino que además debes permanecer firme, ante todo, hablar con un tono de voz seguro, pero sin tener que gritar ni nada similar, hay que mantener la calma.

Comment here