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Fue robada cuando tenía 4 años y 53 años después se encuentra con su familia

Una de las peores experiencias que puede llegar a atravesar un padre es la pérdida de un hijo. Pero mucho peor que eso es su desaparición, la angustia de no saber sí están realmente bien, si están sufriendo, si aún están con vida o no, es algo que dura por mucho tiempo mientras siga presente la incertidumbre sobre su paradero.

Tal es el caso de Susan Gervasie, una mujer de 57 años que fue robada de su familia cuando solo tenía 4 años. Su nombre de nacimiento es Susan Preece y nació en el pueblo de Pontefract, Yorkshire (Reino Unido), pero fue separada de sus padres biológicos en 1969 cuando una pareja de viajeros se interesó por llevársela con ellos.

En aquel entonces, Susan vivía con su madre biológica, sus hermanos y hermanas en un sitio para viajeros en Pontefract, Reino Unido. Fue en ese lugar en donde llegó la oferta para su viaje a Florida, Estados Unidos.

Con la promesa de llevar a la niña de vacaciones y a conocer la pequeña a un parque temático de Disney y luego regresarla, la pareja originaria de Escocia, le preguntó a la madre de Susan si podían viajar con ella y con sus dos hijos. La mujer los había conocido en la antigua vicaría donde vivía y pronto se hicieron amigos.

“Me hice amiga de una pareja que era de Escocia en el sitio la mujer, a quien llamó mi madre, tenía esclerosis múltiple y tenían dos hijos.”

Fue por ello que la mamá de la niña les entregó una copia de su certificado de nacimiento para que pudieran incluirla en el pasaporte. En aquel entonces, este solo documento y el permiso de los padres bastaba para que los niños pudieran viajar internacionalmente. Sin embargo, el regreso de Susan nunca ocurrió.

De hecho, la pareja nunca llegó a Florida, sino que se llevó a Susan a Canadá, luego a Australia y finalmente a Nueva Zelanda junto a sus dos hijos. Desde que se fueron de viaje con ella, la criaron como su propia hija. Según la información compartida por el medio de comunicación Milenio, la mujer cree que se la llevaron porque querían una niña.

“Creo que querían una niña. Le preguntaron a mi madre si podían llevarme a Disney y ella les dio mi certificado de nacimiento para que pudieran ponerme en su pasaporte.”

A partir de entonces, Susan creció muy lejos de su familia biológica y no fue hasta los 16 años que se supo que sus padres la habían robado, pues el hombre sintió que tenía la necesidad de contarle la verdad.

En una entrevista con The Wakefield Express dijo: “Me dijeron que era adoptada, pero nunca pensé mucho en eso, estaba feliz. (…) Fuimos a Nueva Zelanda y no necesitaba un pasaporte para entrar al país, pero cuando se trataba de regresar a Australia, lo necesitaba. Solicité, pero necesitaba una firma de mi madre o padre. Fue entonces cuando mi papá me dijo que no me habían adoptado, que me habían robado.”

Debido a que no podía regresar a Australia, tuvo que permanecer en Nueva Zelanda durante tres años hasta que pudo solicitar un pasaporte de adultos. Al regresar, Susan conoció a Hamilton, con quien se casó y formó su propia familia.

Aunque Susan nunca estuvo realmente interesada en saber más sobre su familia biológica, la búsqueda nunca se detuvo en Pontefract. La sobrina de la mujer, Emma McFadyen, dijo que habían estado buscándola por años intentando encontrarla.

“Se dijo que la madre de Susan salió a buscarla a lo largo de los años, pero sin suerte. Después de su muerte, había tantas preguntas que quedaron sin respuesta. Las cosas eran diferentes en ese entonces. No había ningún rastro de papel, ningún informe policial.”

Para Susan, no fue hasta que una persona le preguntó qué sentiría su familia de Reino Unido que había estado buscándola por tanto tiempo que decidió hacer algo al respecto. Con la ayuda de su esposo, no tardó en localizar a sus hermanos biológicos por Facebook y lograr reunirse con 4 de sus 6 hermanos en West Yorkshire, 53 años después del robo.

La reunión coincidió justo para su cumpleaños número 57, por lo que fue el momento perfecto para celebrarlo a lo grande. Una de las hermanas de Susan padece de Parkinson y demencia, por lo que, su sobrina, Emma comentó que está feliz de que su madre haya podido encontrarse con su hermana antes de que se deteriore y no pueda ser consciente.

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