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Joven adopta a un bebé para honrar a su madre adoptiva. Quiere retribuir el amor que recibió

Para muchas mujeres, convertirse en madres es un sueño que anhelan alcanzar. Aunque no puedan tener un hijo de forma natural, no se dan por vencidas y comienzan a buscar alternativas, como la adopción. Sin embargo, no podemos negar que esto suele ser bastante tedioso y dependiendo del país y de las leyes, puede llevar más o menos tiempo conseguirlo.

En el caso de Ruth, terminó adoptando a una niña casi por accidente y terminó transformándose en la mejor decisión de su vida. La mujer, oriunda de Brasil, era tan solo una jovencita en 1984, quien disfrutaba de su vida y de sus primeros años como una adulta independiente.

En aquel entonces, su mayor propósito era trabajar y poder conseguir su propio dinero para cubrir sus necesidades básicas y entretenerse. Ruth trabajaba en un hospital en su ciudad natal y no tenía mayores preocupaciones que cumplir con su rutina laboral. No tenía pareja ni hijos, ni nadie que dependiera de ella, hasta que una noche su vida cambió por completo.

Mientras estaba cumpliendo con su turno nocturno en el hospital en donde trabajaba que una enfermera le informó a Ruth sobre una mujer que había entrado en trabajo de parto. Tras dar a luz, la mujer avisó al personal médico que no quería al bebé, sino que prefería darlo en adopción.

Como muchas otras veces, Ruth se acercó a la zona de neonatología en donde estaban todos los bebés en sus cunas, uno al lado del otro. Cuando vio a la pequeña que sería dada en adopción, le estiró su dedo y la bebé lo apretó con todas sus fuerzas. En ese momento, supo que la conexión entre ambas era especial.

“Puso su dedo meñique en la palma d emi mano. Los bebés tienen un reflejo llamado presión palmar. Cuando puso el dedo, cerré la mano. Luego dijo: ‘Ella me eligió’.”

Enseguida, Ruth avisó en el hospital que era quería ser la madre de la niña. No le importaba ser soltera o que no tuviera el dinero suficiente ni su casa preparada para recibir a un bebé. Ella quería que Leila, nombre con el que la bautizó, fuese su hija.

Luego de 38 años de aquel encuentro, Leila sintió la necesidad de agradecer todo lo que su madre hizo por ella, por haberla acogido y por haberle brindado una oportunidad. Para honrarla, la mejor manera que encontró fue adoptar a una niña, al igual que lo había hecho Ruth en 1984.

Ruth ha caído gravemente enferma en la unidad de cuidados intensivos (UCI) por problemas de salud propios de su edad hace un tiempo. Por suerte, ya está recuperándose y disfrutando de su vida junto a Leila y su pequeña nueva nieta.

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