Paternidad

La verdad sobre la historia de la hija adoptiva de Vicente Fernández: “Ella es mi hija”

Vicente Fernández

“El Charro de Huentitán” falleció a mediados de diciembre en Guadalajara, Jalisco. Antes de su partida, había estado casi 5 meses hospitalizado por una caída que sufrió meses antes, pero su situación emporaba cada vez más.

Luego de su partida, es muy poco probable que alguien pueda ocupar el lugar de Vicente Fernández dentro de la música ranchera. Por su parte, su familia pidió respeto y que le brindaran el espacio para poder despedirlo como correspondía.

Doña Cuquita estuvo casada con el cantante mexicano por más de cinco décadas y fruto de su relación nacieron tres hijos: Alejandro, Gerardo y Vicente Jr. Además de ello, adoptaron a una niña llamada Alejandra.

A diferencia de sus hermanos, Alejandra siempre se ha mantenido lejos de la farándula. De hecho, hasta el día de hoy vive alejada de los reflectores y de las cámaras. Su historia de vida parece sacada de una telenovela y aunque mucho no se sabe sobre ella, Vicente aseguró que la amaba como si fuese su propia hija.

Para el cantante mexicano, no había ninguna diferencia entre sus hijos biológicos y la niña que adoptaron, siempre los trataron por igual.

“Alejandra es hija de Gloria, una hermana de mi mujer. Pero como yo no tuve hijas…. La historia de Alejandra: tenía, no sé, 40 días de nacida. Entonces fue un día de mi cumpleaños y yo vivía en Guadalajara y me dejó la niña. La dejó, jugué con ella hasta se quedó dormida.

Luego la metí en la cuna y le dije ´ya, duérmete´ y se durmió. Con eso me ganaron.”

A pesar de que Alejandra en realidad es su sobrina, para Vicente, ella es su hija desde el primer día que la vio. Además, para ese entonces ya estaba seguro de que sería la única hija mujer que tendría.

Durante los primeros años, Alejandra vivió con Vicente y su familia. Sin embargo, a pesar de que su tía era en realidad su madre, ella nunca lo supo hasta que tuvo 4 años, cuando Gloria fue por ella. Con mucho dolor, El Charro de Huentitán y Doña Cuquita la entregaron.

No obstante, debido a varios problemas de salud y la infelicidad de Alejandra, su madre decidió regresarla con Vicente y su esposa.

“Ella para mí es mi chiquita y hubo un tiempo en que me la quitó mi cuñada. Yo me iba a la hacienda y bramaba. Hasta que ella notó que yo estaba enflacando. Me dijo: ‘no, la niña tampoco puede’, empezó a tartamudear, la niña tenía cuatro años. Me la trajo. Mis cuñadas son como mis hermanas, entonces me vio sufrir tanto que me la volvió a traer y me dijo que me la quedara.”

Aunque su hija decidió pasar su vida lejos de las cámaras, Vicente estaba preocupado por el futuro de su hija. Le preocupaba demasiado que cuando creciera un hombre quisiera estar con ella por ser la hija de “El Charro de Huentitán” y no por ser Alejandra Fernández.

Hasta el último día, ella estuvo al lado de su padre, quien finalmente no pudo seguir batallando una falla orgánica derivada por el Síndrome de Guillain Barré.

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