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Madre descubre que su bebé sigue respirando luego de que la declararan muerta

Cuando nos enteramos que vamos a convertirnos en padres, nuestra vida cambia por completo. Nuestros corazones se llenan de alegría por la llegada de un nuevo miembro a la familia y desde el principio comenzamos a preparar todo para darle la mejor bienvenida posible.

Como madres, lo único que realmente nos importa, más allá de si será nena o varón o que nombre tendrá, rezamos porque nuestro hijo sea sano y porque no haya complicaciones durante el embarazo. Sin embargo, nuestro destino está marcado y por más que hayamos tomado todas las precauciones necesarias, las cosas pueden no salir como las teníamos planeados.

Tal es el caso de Analía Boutet que conmocionó a todo un país cuando nació su bebé Luz Milagros el 3 de abril de 2012. Sin lugar a dudas fue una gran sorpresa para todos y algo que causó mucha indignación hacia el sector de la salud por el mal trato que tuvo que recibir esta madre.

“Fue realmente desgarrador, sentía que una parte de mi vida se estaba yendo con mi bebé.” A sus 30 años, Analía recibe la noticia de que va a ser madre por quinta vez. Al principio todo marchaba perfecto, pero al llegar al sexto mes de embarazo comenzó a sentir dolores intensos en la zona pélvica, por lo que decide ir al hospital más cercano. Allí los médicos le dijeron que estaba sufriendo un aborto espontáneo por “placenta previa oclusiva total”.

La niña aún no estaba en la posición correcta para nacer por parto natural, por lo que lo más prudente era que los médicos le practicaran una cesárea. Sin embargo, esto no fue lo que finalmente sucedió.

Luego de 4 días internada, le hicieron una ecografía, le practicaron tacto varias veces y los médicos le aseguraron que la bebé no tenía signos vitales.

“Me hicieron tacto varias veces, por más que yo les decía que miraran mi historia clínica y no lo hicieran. En uno de los tactos siento que me rompen la bolsa. Le avisé a la doctora y me contestó que estaba equivocada, que me había hecho pis. ¿Cómo iba a estar equivocada? Yo sabía lo que era romper bolsa, si ya tenía cuatro hijos.”

Tras dos horas de un parto inducido, Luz Milagro nació por parto natural sin la ayuda de nadie más que de su mamá, quien terminó realmente agotada. Mientras ella se recuperaba, una enfermera entró a la habitación: “Me preguntó: ‘Mamita, ¿quién va a anotar a tu beba? Así que yo le dije que buscara al papá afuera y sentí alivio, pensé que estaba todo bien. Pero al rato volvió otra y me preguntó: ‘¿Vas a querer saber la causa de muerte de tu hija?'”.

En ese momento Analía entro en shock y no podía creer lo que estaba escuchando. Aunque su esposo ya había recibido la noticia, nadie había visto el cuerpo de la bebé, por lo que la mujer insistió en ver a su hija.

Luz Milagro nació a las 10:20 de la mañana del 3 de abril, pero como a eso de las 22 horas, Analía quiso ir a ver a su bebé a la morgue, pues no podía creer lo que los médicos le estaban diciendo. La mujer caminó por los pasillos del hospital junto a su esposo, su hermano y su cuñada.

“Sacaron el cajoncito de una cámara de refrigeración y lo pusieron sobre la mesada. Nadie quería ver, me pedían que no la viera para que no me quedara con esa imagen, pero yo quería despedirme.”

El féretro de la bebé estaba cerrado, por lo que se necesitó de una barreta para hacer palanca y abrirla. Cuando su esposo lo consiguió, todos se alejaron menos Analía quien se acercó para ver a su bebé.

“Vi que tenía el cuerpito morado y se le había formado una escarcha. Cuando le destapé la cara me estaba mirando. Tenía los ojos brillantes y lloró. (…) Pensé que me había vuelto loca. Volví a acercarme y Luz se estaba desperezando.”

Analía comenzó a gritarle a los médicos de la morgue y a preguntarles por qué se movía. Su hermano fue el único que pudo reaccionar y se apoyó a la bebé pecho. “Fue como llevar una botella de hielo pegada al pecho”. Luego se fue corriendo en busca de asistencia médica para su sobrina.

Los médicos del hospital intentaron explicar lo imposible, no sin antes internarla con respirador en la unidad de cuidados intensivos. Ese día la bebé pasó a llamarse Luz Milagros y todo el país la conoció.

El drama continuó en el Chaco y en el Hospital Perrando, donde le habían entregado la partida de defunción. Luego, las autoridades del hospital, quisieron darle una partida de nacimiento con datos falsos, es decir como que Luz había nacido otro día y a otra hora.

Afortunadamente, la casa de sepelio había guardado una copia de la partida de defunción. Lamentablemente, la niña perdió la vida un año después y durante su velorio, ella tuvo a su bebé en brazos, pues Analía tenía la esperanza de que se despertara una vez más.

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