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Nadó 1 kilómetro para salvar a su madre de 84 años del huracán Ian

No hay ningún lugar en el mundo que esté completamente libre de los actos de la naturaleza. Aunque, hay algunos que están más acostumbrados que otros a sufrir catástrofes naturales, como terremotos, tornados, maremotos, lluvias intensas, inundaciones o huracanes, entre otros. Entre ellos, Estados Unidos es uno de los países que más está acostumbrado a ello.

A pesar de ello, recibir un huracán no significa algo bueno para sus habitantes, ya que presentan un escenario de gran urgencia y es fundamental tratar de mantenerse a salvo. Claro está que muchos optarán por rescatar y poner en un lugar seguro a sus seres más queridos, algunos de ellos, arriesgando su propia vida si es necesario.

Recientemente, tras el huracán que azotó la costa oeste de Florida, Estados Unidos, centenares de personas se han visto afectadas por daños tanto materiales como afectivos. Es que fueron muchos los que perdieron su hogar por las inundaciones o familiares.

Sin embargo, algunos se han armado de valor para salvar a quienes aman, como lo ha hecho Johnny Lauder, un hombre oriundo de la ciudad de Naples. El hombre no dudó en nadar casi un kilómetro en las calles inundadas para salvar la vida de su madre de 84 años, quien se encontraba en una silla de ruedas.

Johnny es un ex agente de policía de 50 años que había recibido una llamada de su madre y no dudó en ir a socorrerla. El hombre escuchó a la mujer invadida por el pánico debido a toda el agua que entraba a toda velocidad por su casa, por lo que temía por su vida.

“Solo quería llegar allí. Sabía que el tiempo era esencial. Se le estaba acabando el tiempo y solo tienes que mantenerte enfocado en cavar, cavar y cavar. (…) Es como media cuadra para la esquina y mi mamá vive tres cuadras al sur… Comencé a nadar. Carros, vans, estaban flotando a mi lado, la corriente estaba moviendo carros. Estaba fuertísimo, pero tú sabes, cuando uno tiene que hacer algo, la adrenalina, no piensas, solo vas.”

Las calles estaban completamente inundadas, por lo que llegar a tiempo era todo un desafío. Aún así, logró llegar a tiempo y encontró a su madre con el agua literalmente hasta el cuello.

“El agua llegaba hasta las ventanas y la escuché gritar adentro. Fue un susto y un suspiro de alivio sabiendo que todavía había aire en sus pulmones.”

Cuando llegó hasta su madre reconoció de inmediato los síntomas de la hipotermia en ella debido a su experiencia. Fue por ello que tomó unas sábanas secas que encontró en su rescate y la cubrió para mantenerla caliente. Luego, cuando el agua comenzó a retroceder, el hijo y el nieto de la mujer se unieron para ayudar a la anciana y la llevaron hasta un lugar seguro.

Se inmediato fue trasladada a un hospital en donde le detectaron una infección bacteriana, pero afortunadamente se encuentra bien. Para Johnny que su madre esté a salvo es lo más importante, y asegura que cada segundo que tardaba fue clave para poder cumplir su misión.

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