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Niños que no hacen nada ni cumplen sus obligaciones ¿Cómo lidiar con ellos?

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Es normal que muchos padres se encuentren en esta clase de situación, con niños que no quieren hacer nada de nada. Algo que generalmente no sucede de la noche a la mañana. Padres que por más que castigan a sus hijos, estos parece que les da totalmente igual no quieren hacer nada.

 

Muchos optan por darles incentivos, premios, pero tampoco es para nada saludable y positivo a largo plazo, tener que estar constantemente dándole cosas para que el niño haga caso y cumpla con sus obligaciones.

 

Mi hijo no quiere hacer nada

En caso de que tu hijo no quiera hacer absolutamente nada, primero que nada, tienes que analizar cuidadosamente cuándo ocurrió esto y de esta manera ver qué fue lo que lo generó. Además, debes tener en cuenta que las reglas y los límites que se establecen deben ser claros y sobre todas las cosas justas.

 

Es fundamental que a medida que el niño va creciendo, este poco a poco reciba ciertas responsabilidades las cuales pueda ir llevando adelante solo, además de crear rutinas y hábitos en los mismos todos los días para que de esta forma poco a poco pueda ir acostumbrándose a cumplir sus deberes en la casa, en el estudio y en la vida en general.

 

Algo que debes hacer desde que son pequeños es darles ciertas obligaciones simples, pero para que de esta forma puedan irse acostumbrando el hecho de tener que cumplir con las mismas. Cosas simples desde tener su cuarto en condiciones, hasta preparar su cama, ayudar a levantar o poner la mesa, etc.

La importancia de los buenos hábitos

Los hábitos son fundamentales a la hora de criar a nuestros hijos, por nada en el mundo debes darle todo servido en bandeja de plata, si le das todo hecho y ellos no tienen que trabajar por nada, si no pones límites ni tampoco reglas e incluso si a primeras sedes a cualquier cosa que quieran todo el tiempo para evitar sus rabietas, entonces estás criando a un niño que cuando sea más grande te complica y mucho la vida.

 

Al adquirir estos hábitos bastante saludables, cuando sean grandes, será mucho más sencillo tratar con ellos y lograr que se mantengan activos, haciéndose cargo de sus responsabilidades y aportando un valor a la familia y a sus propias vidas, es algo fundamental ya que uno, como madre o padre, no estará por siempre a su lado.

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