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Participación del padre en la lactancia

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Con los años la figura del padre ha adquirido un rol fundamental en la lactancia del bebé, pero algunos papás siguen sintiéndose meros espectadores. ¿Es ese tu caso? Entérate de cómo se sienten muchos padres en tú situación y cómo puedes ser parte del proceso.

 

La llegada de un hijo a la familia es fuente de alegría y emoción, y los hombres son parte de ella. Casi todos los hombres saben que la mejor manera de alimentar al bebé es la lactancia. Esto sobre todo, por los innumerables beneficios de la leche materna, como la presencia de nutrientes únicos y específicos que favorecen el desarrollo y crecimiento tanto físico como intelectual del bebé y evita enfermedades como la obesidad o alergias.

 

Otros puntos a favor de la leche materna es que es gratis, no requiere grandes preparativos y está lista en cualquier momento y lugar. Además existen beneficios psicológicos y emotivos, porque refuerzan el vínculo entre madre e hijo lo que lo ayuda en su desarrollo futuro. Y las deposiciones del bebé que se alimenta con leche materna no huelen tan mal como los que son alimentados con leche en polvo.

 

Sin embargo, muchos papás primerizos suelen cambiar de opinión sobre la lactancia una vez que llega el bebé. No es que se opongan a la lactancia materna, pero suelen sentirse un poco excluidos y hasta celosos de este vínculo madre-hijo.

¿Cómo se pueden sentir los papás?

Desde el embarazo se crea un vínculo diádico especial entre la madre y bebé, relación que continua durante la lactancia. Es por esto que los papás de hijos que son amamantados, pueden sentirse así:

 

Pueden estar un poco preocupados, porque piensan que les será más difícil vincularse estrechamente con su hijo en comparación con la madre. Quizás se sientan excluidos y con sentimientos de inadecuación, pensando que nada de lo que puedan hacer se compara con lo que la madre hace por el bebé.
Puede surgir en ellos un sentimiento de celos o resentimiento hacia el bebé que se ha puesto “en medio” de él y su mujer.
La idea de que el hecho de que la mujer es la que amamanta, la convertirá automáticamente en mejor progenitor o con conocimientos “especiales” que él no podrá desarrollar.

 

¿Cómo puedes participar de la lactancia?

Todos sabemos que la lactancia es fundamental para el desarrollo y crecimiento sano del bebé. Pero al ser la madre la que amamanta, el padre se encuentra un poco en desventaja. Lo que no quiere decir que tú como papá tengas que quedar en un plano secundario sólo porque sea la mujer la que alimenta al bebé.

 

Estudios recientes demuestran que si las madres se sienten apoyadas y sostenidas por sus parejas, logran lactar mejor y por más tiempo a sus hijos, además de aumentar la confianza que tienen en la capacidad de lograrlo. Así es que, por extraño que parezca, el padre tiene un rol fundamental en la lactancia.

 

Ahora te daremos algunas sugerencias que te permitirán ser un protagonista en la lactancia de tu hijo.

  • Esfuérzate por tocar la piel de tu hijo: puedes desarrollar un vínculo estrecho e íntimo con tu bebé si lo acurrucas, te bañas con él o le cantas canciones mientras él se duerme sobre tu pecho. Estas sugerencias te dan la oportunidad de que se conecten físicamente como cuando la madre lo hace cuando lo amamanta.
  • Pasa todo el tiempo que puedas con tu hijo: puedes pasearlo en el coche, cargarlo en un cargador frontal y sácalo a pasear. Puedes jugar con él en el suelo o cuando él está en su corral. Cuanto más tiempo estés con él más cómodo y confiado estarás en tu rol de padre.
  • Dale leche materna en la mamadera: si por diferentes motivos la madre se tiene que sacar leche manualmente, puedes darle la leche en una mamadera. Esta tarea se puede iniciar cuando la lactancia esté bien establecida, entre la tercera y cuarta semana de vida del bebé. Primero el bebé debe habituarse completamente al pecho de la madre.
  • No te desanimes si al principio el bebé te rechaza la mamadera: Los tetes de plástico, así como los pezones tienen diferentes tamaños y formas, por lo que debes probar el que más le guste a tu hijo.
  • Ten paciencia si tu mujer no se muestra tan interesada en el sexo como antes de que naciera el bebé: las mujeres ya suelen sentirse demasiado “tocadas” al darle de mamar el bebé. Además hay una razón fisiológica porque en la lactancia las mujeres tienen menos estrógenos lo que disminuye la lubricación vaginal, lo que dificulta y hace doloroso el coito. Por lo que en vez de pensar que tu mujer no siente atracción por ti, ten siempre a la mano un lubricante a base de agua para estar “siempre listo” cuando ella sí tenga ganas.

 

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