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Poema para homenajear a los bebés arcoiris: “Ya estoy aquí”

arcoiris

Cuando los bebés mueren durante el embarazo o luego de nacer, se los llama normalmente, “bebés estrella”. Mientras que los pequeños que llegan después de este acontecimiento son llamados bebés arcoiris.

Se las llama así por una razón bastante obvia, es como el sol que sale después de una tormenta, cuando podemos ver un arco iris porque los rayos iluminan mientras aún hay lluvia.

 

Ya en otras ocasiones he hablado sobre los bebés arcoiris, estos pequeños que llegan a iluminar el camino de las madres que sufrieron una pérdida antes.

Lo cierto es que somos una enorme sociedad la cual no es capaz de apoyar esas familias que sufren, siempre hay excepciones, pero ya es hora de que nos pongamos en el lugar del otro y comprendamos el dolor.

 

El poema “ya estoy aquí” es un homenaje a los bebés arcoiris, es para que los padres que están esperando un niño después de haber perdido a otro sepan que no están solos.

Mamás y papás, quiero que sepan que los acompañamos en su dolor, en su miedo y felicidad, no pierdan la esperanza, los bebés arco iris llegan para iluminar nuestros caminos.

 

Poema, “Ya estoy aquí”

Ha pasado mucho tiempo, pero parece que fue ayer,

cuando lloraste al ver de nuevo, la cruz en aquel test.

La mezcla de emoción, de alegría, de ilusión,

con recuerdos de dolor, de esperanza, de un adiós.

“Yo esto no lo digo todavía”, le dijiste a papá,

“Creo que no soportaría que volviera a pasar”,

“No cariño, no lo sabrá nadie, no lo vamos a contar,

cuando sea más adelante, ya diremos la verdad”.

En tu vientre yo crecía, y te oía agradecer,

que llegara un nuevo día, otro nuevo amanecer,

y así se acercaba el momento, yo notaba tu dolor,

cuando todo coincidiría con cuando él os dijo adiós.

“Tengo miedo, hoy es el día, no hago más que llorar”,

le dijiste temblorosa, y papá te fue a abrazar.

“No me sueltes”, “No te suelto”, “Te quiero”, “Yo también,

mañana llega la esperanza… sé que lo vas a lograr”.

Y llegó el momento de un control, el de otra ecografía,

y de nuevo os cogíais, esperando una reacción.

“¿Por qué no habla? ¿Por qué no nos mira?”,

y gritaste de alegría, al oír fuerte mi corazón.

Ha pasado mucho tiempo, pero parece que fue ayer,

cuando lloraste al ver de nuevo, la cruz en aquel test,

ya estoy listo para verte, ya viene otra contracción,

son las olas que me acercan a la orilla de tu amor.

Ya estoy aquí, no me sueltes, no te separes de mí,

tras el nudo en el ombligo, solo tus brazos me unen a ti,

veo tus ojos, veo esa luz, es un brillo muy especial,

como un arco iris que aleja la lluvia, que llega para sanar.

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